maria's profileSoñar no cuesta nada, po...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    September 26

    Estare soñando? II

     
     
     

    Como si se tratara de una peli en cámara lenta, me vi a mi misma de niña correteando por mi casa, a mi abuelo chico sentado en una silla muy vieja fumando una colilla de tabaco. Juan que así se llamaba mi abuelo chico, era un hombre que solo mirarlo  daba mucho respeto, según me cuentan porque murió siendo yo muy niña, era un hombre de mucho carácter, con un genio importante.

     

    En el círculo de personas  que yo tenía delante, el primero que dio un paso al frente fue el, me miro fijamente y me dijo:

     

    - niña,  has de poner en practica el regalo que te hice cuando yo me fui de tu lado.

     

    -De que regalo estas hablando yo era muy niña y no recuerdo nada.

     Antes de que pudiera acabar la frase, sentí mucho murmullo de gente hablando, no entendía nada, todos hablaban a la vez, me  entraron ganas de dar uno de mis gritos, pero pensé mas vale que te estés calladita.

     

    De pronto sentí muchos escalofríos, una nube  negra a mí alrededor, encogí mi cuerpo,  quise  escapar, pero no  me podía mover,  no podía gritar, la voz de Juan se alzo a las otras, usa mi regalo.

     

    ¡! QUE ME ESTA PASANDO!!

     

     Grite con todas mis fuerza, sin emitir un ruido...

    Un momento, esta sensación ya la conozco, ya lo tuve muchas veces.

     

    La voz de Juan repetía una y otra vez úsalo  mariquilla úsalo, descubre quien es.

     

    Al sentir que me llamaba de esa forma, levante mi cabeza que estaba debajo de mi  axila, mire a la sombra negra y me di cuenta que no era otra cosa que mis propios miedos, esos miedos que me aterrorizaban  cuando dormía.

     

    Como si le salieran  brazos por  todos lados, la sombra pretendía recorrer todo mi cuerpo, con los ojos muy abiertos y sin dejar de mirarla, recordé el día que mi abuelo chico me hablaba, poco antes de morir y me decía, mi legado es para ti,  me vi a mi misma sonriendo siendo una mocosa que no superaba un palmo del suelo y diciéndole,  si abuelo yo no tendré miedo, me puso su mano caliente ,muy caliente en mi pecho y una sensación de bienestar inundó todo mi ser.

     

    Volví a mirar aquella sombra, sonreí de forma picara y le plante cara, como hacia en mis sueños, curiosamente la sombra cambio de color ya no era tan negra ni daba tanto miedo, pero persistía estando a mi alrededor.

     

    -¿Si ya se que es la sombra porque sigue aquí?, me enfrente muchas veces a ella y siempre aparece de nuevo.

     

    La voz de mi abuelo José, se alzo…

    ¡Hay! mi Mari y continuo diciendo, no solo el coraje y la valentía son suficientes para acabar con lo malo, tienes que utilizar la inteligencia, ese genio te vale para muchas cosas, pero has de aprender que ir despacio también funciona, con una sola palabra lo puedes deshacer, pero mi niña has de saber que palabra usar.

     

    Yo no podía dejar de llorar, por la impotencia que sentía de tenerlo hay delante mió y no poder abrazarlo o darle un beso. Mi abuelo José era… era un sabio bajito que conocía a las personas con solo mirarlas a los ojos, no fallaba ni una, como el dijera:

    ” Esta persona no me gusta”

     Tarde o temprano aquella persona me la jugaba por algún sitio, siempre me decía que yo era muy ingenua y que me fiaba de todo el mundo.

     

    Eso era justo lo que el pretendía enseñarme, el era de pocas palabras pero  cuando hablaba había que escucharlo

     

    -¿Que palabra abuelo?

    -Eso lo tienes que descubrir tu sola

    -Pero, pero.

    -No hay peros, solo piensa en algo que te dije un dia

     

    Entonces  recordé una frase que me dijo un día, que  yo iba calle abajo

     “mi Mari vale pa to, para un roto y un descosio”

    -ya lo tengo abuelo...........

     

     

     

                                                 Continuara.

     

     

     

     

     

     

    September 19

    Estare soñando?

    Estaba yo paseando tranquilamente por mi parque, un sitio muy acogedor, donde los árboles son los protagonistas del paisaje, es casi imposible ver la copa, el ruido de un pequeño rió, hace que la estancia sea muy agradable.

     

    Decidí sentarme para admirar lo que tenia delante, silencio, tranquilidad, había que pensar en muchas cosas y el sitio es idóneo, por un momento mi cabeza dejo de pensar, sentí una sensación de paz  abismal.

     

    No se el tiempo que estuve allí sentada, perdí la noción del tiempo, no quería moverme, no tenia ganas de ir a casa, allí se estaba demasiado bien, gire mi cabeza a mi izquierda, y como si hubiera salido de la nada, había un hombre mayor sentado a mi lado, por educación lo salude.

     

    Era un señor de pelo blanco, complexión algo robusta, me devolvió el saludo con un gesto de su cabeza, saque de mi bolso un paquete de tabaco y cuando iba a prender el cigarrillo, el señor se dirigió a mí diciendo:

     ¿Estas mejor?

     Yo lo mire con cara de sorpresa y conteste, que si que estaba bien y sonreí, como si yo quisiera darle conversación, se puso a hablar conmigo.

     

    -Es un sitio precioso este, me dijo, si realmente es un parque natural que vale la pena estudiar, hacia mucho que no venia, conteste cortes mente.

    Sonrió, si desde mayo de este año.

     

    Yo lo mire atónita y le pregunte que como sabia el, que no venia desde mayo. Su contestación aun me dejo más helada de lo que ya estaba.

     

    -Yo se muchas cosas de ti, mi niña, la ultima vez que te vi aquí ibas con un amigo y os sentáistes  en este mismo banco. Me va a tener que perdonar, pero yo no me acuerdo de usted, claro me contesto si aun no me has mirado bien, pero estoy seguro de que me conoces muy bien.

     

    Esta conversación de la cual yo no tenía ni pensamiento de seguir, empezaba a ponerme algo nerviosa y decidí que era hora de irse, como si me estuviera leyendo el pensamiento, me dijo que no me asustara y que me quedara un rato más, que tenía algo importante que decirme.

     

    Yo no estoy asustada, pero tengo cosas que hacer y llevo ya algún rato aquí, bueno me contesto, pero no te espera nadie, hoy estarás todo el día sola, tu hija salio con las amigas.

     

    Ya algo mas incomoda, por tener tanta información de mi vida, le dije que no me gustaban los misterios y le exigí que me dijera quien era. Soltó una carcajada y me dijo, no has cambiado nada, la paciencia no  es una de tus virtudes, no  ha sido nunca y continúo riendo.

     

    Su risa era contagiosa y reí con el.

     

    Anda acompáñame que daremos un paseo hasta la fuente de hierro, mientras decía estas palabras el señor se levantaba del banco.

     

     

     

    Mi sensación de paz no se había marchado, no entendía lo que estaba pasando, pero yo me sentía muy bien.

     

    A llegar a la fuente me dijo que cerrara los ojos que tenia algo que enseñarme, sin saber muy bien porque cerré los ojos, una brisa acaricio mi cara como si me dieran un beso, el beso mas tierno que una persona puede soñar.

     

    Confía en mi, Maria, no acabo de decir estas palabras que una lagrima rodó por mi mejilla, un escalofrió recorrió todo mi cuerpo…

     

    Ya es hora de que cruces el umbral, no temas me dijo, déjate llevar ya es la hora.

     

    Al cruzar una puerta que yo pensaba que solo existía en mi imaginación, allí estaban todos, no faltaba nadie, quise correr para ir a su encuentro, pero mis piernas no se movían del sitio.

     

    Una voz que no sabia de donde salía, pero muy conocida por mi, me dijo que no podía pasar de hay, yo pregunte con insistencia el porque, la respuesta fue rotunda,” no estas preparada para volver”, ¿volver a donde ¿ ¿ que esta pasando? Porque estoy aquí?.